VI.

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No puedo considerarla mi técnica habitual de trabajo. Hacía años que no la empleaba. Cuando era pequeña iba a clases de dibujo con una señora mayor del barrio en el que vivo. Era una mujer bastante tradicional que pintaba siempre según la misma técnica de óleo que nos impartía a los que estábamos allí.

La mujer tenía su propia metodología y organización:

A los nuevos nos ponía en una mesa separada y nos echaba carpetas y carpetas de láminas modelo para copiar a carboncillo. Nos enseñaba como se cogía, que grosores debíamos utilizar  para cada línea, donde usar el difuminador, …

Cada uno necesitaba su tiempo de contacto con la forma de esbozar. Pero cuando ella consideraba que ya estabas listo, te llamaba y te daba una amplia lista de colores, formas de pinceles y espátulas. Jamás en mi vida había oído los nombres de esos colores: tierra de siena tostada, carmín de granza, verde vejiga, … ¿vejiga, en serio?

Y entonces llegabas tu que no medías más de medio metro cargado de lienzo, maletín y caballete. Yo trataba todo el tiempo de no abrir la boca y respirar lo menos posible el aguarrás.

Siempre pensé que era un problema de tiempo. Pero esta semana descubrí que no. Cada vez que intentaba ponerme a pintar fuera de las clases fracasaba por el hecho de no tener un lugar propio en el que tener el material montado permanentemente. Sin embargo esta vez lo monté en mi habitación (donde pienso dejarlo instalado indefinidamente). Y con esto pude comprobar cuál había sido mi error todos estos años: si no tienes mucho tiempo, dedícale pequeños momentos al día. Teniéndolo al paso toda la semana, cada vez que me acercaba por allí lo observaba y lo modificaba. A veces incluso quedándome allí horas sin percatarme de que estaba de paso hacia otra tarea.

Este descubrimiento no hizo más que potenciar mi actitud hacía el debate de la semana pasada en el que hablaba precisamente de los estudios de los arquitectos y su distribución y organización del espacio. Para Yona Friedman era el taller en el que pensaba y producía sus obras, a veces también en esta técnica.

Sé que pintar al óleo no es un técnica demasiado relacionada al trabajo del arquitecto (actual) por muchas razones: no es tan explicativa, no es rápida, no emplea materiales ligeros de transportar, … Parece que la acuarela, lápiz, carbón o plumilla son más apropiados para pensamientos de ideación.

Sin embargo decidí escoger esta técnica que conozco bien ya que en ella he experimentado desde siempre ese concepto de flujo del que empezaba a hablar Mihály Csíkszentmihályi en 1975. No sé hasta qué punto pude haber resuelto lo que se pedía de mí en la práctica, lo que sí hice fue experimentar esa concentración necesaria de la que ya era consciente que podía alcanzar.

Empecé con los dibujos a carboncillo sobre el lienzo, borrando con un trapo los errores que cometía, hasta proporcionarlo esquemáticamente. Entonces cogía un color tierra muy diluido en aceite o aguarrás y repaso las líneas. Así es como me enseñaron. Después, cuando está seco -al estar rebajado tarda unos 10 min, frente a los 3 días que tarda la pintura sin mezclar- paso el trapo borrando restos de carbón. Y ya es el momento de empezar. Suelo comenzar por los fondos o los cielos y las áreas más claras del proyecto. Y después lo oscuro y los detalles. Me gusta trabajar con espátulas de diferentes tamaños y ángulos, pero hay detalles difíciles de definir sin un pincel. Y mi obsesión por los detalles milimétricos no ayuda tampoco.

Igualmente no todo fue tan fluido: hubieron momentos de ansiedad y de aburrimiento también. Estos momentos, que considero también necesarios en el proceso de la concentración y del trabajo en sí, me llevaron a replantearme en muchos casos mi proyecto, hasta el punto de necesitar empezar de 0.

Considero que el proceso en general me ha permitido pensar de forma diferente a la que lo hubiera hecho con otras herramientas habituales y que además me ha llevado a ser consciente de las proporciones, tamaños, texturas, tramas y colores reales del proyecto.

CSÍKSZENTMIHÁLYI, Mihály. Flow, the secret to happiness. Febrero, 2004. (http://www.ted.com/talks/mihaly_csikszentmihalyi_on_flow) [Consultado el 2 de marzo del 2014]

FRIEDMAN, Yona. Interior Apartment. 1968. (http://www.yonafriedman.nl/?page_id=660) [Consultado el 10 de marzo del 2014]

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