HISTORIAL.

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En primer lugar decidí centrarme en los usuarios. Pintores, ilustradores, etc. son los que me han aportado una visión más íntima y profunda sobre el tema. Modifican y transforman el taller en función de la tarea que realizan; pero además, lo hacen desde un interés personal, una motivación por sentirse reflejados en el lugar en el que se encuentran y que les lleva a personalizar y adaptar sus estudios a su imagen. Me encuentro ante una forma de arquitectura en la que los usuarios, además, son las personas generadoras de estos espacios. Son ambientes que solo se llegan a entender a través del individuo que hay detrás.

Una persona con la que tuve el placer de conversar fue Qimet Sabaté, un artista surrealista de Barcelona marcado por la figura de Dalí. Su taller-museo evocaba continuamente la extravagante personalidad del pintor y sus maneras de pensar y trabajar.

A raíz de indagar más sobre profesionales creativos y su forma de abordar su espacio propio, encontré comunidades en las que se compartían las historias o los procesos mediante los cuales ellos habían llegado a definir sus estudios y cómo sus vidas y tareas laborales habían condicionado esa arquitectura.
Sin embargo, incluso estas personas iban a dirario a un centro de trabajo perteneciente a una empresa (de mayor o menor tamaño). Casi todos acababan en una oficina.

Así que me planteé que las personas con las que relacionarme para avanzar en el trabajo debían ser aquellas que hubiesen diseñado con anterioridad estudios o talleres, especialistas en organización de oficinas. Encontré estudios y personajes que me sirvieron para enteder, principalmente, los problemas que existían actualmente en este tema y algunos esbozos del por qué los modelos actuales fallan en adaptarse al trabajador individual. Estudios como Studio TILT o el arquitecto Sam Jacob a través de su blog y sus artículos en revistas de gran importancia en este entorno.

Para terminar, decir que lo que he tratado es de acercarme a este pensamiento y comprensión del espacio en oficina, intentando adaptar las formas de trabajo, los procesos y la arquitectura que autogeneran los artistas en sus estudios.

El concepto final sería una oficina de artistas, de personas que trabajan su individualidad en un entorno con posibilidad de relación.

RE-RE-ABSTRACT

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En la actualidad, se tiende a dar mayor importancia a los espacios para colaboración grupal, algo favorable ya que evidencia que las empresas son cada vez más conscientes del cambio de la economía y de la conveniencia de trabajar en entornos dinámicos. Esta investigación parte de la idea de que la estandarización y la inflexibilidad del lugar asignado al trabajador en los centros de trabajo, siguiendo los modelos actuales de organización, oprime la capacidad de llegar a conocer y desarrollar sus propias habilidades.

El propósito es el de entender cómo se proyecta el espacio en el que los trabajadores han de realizar su tarea individualmente y qué actividades se producirán en él que propicien ese desarrollo desde la experiencia, dando por supuesto en todo momento que la persona, utilizando su libre albedrío, adapta y personaliza el volumen a sus propias necesidades en cada ocasión.

La investigación se ha desarrollado en dos líneas. Una primera, estudiando los modelos de oficinas que se utilizan en la actualidad en empresas de alto valor creativo, y una segunda en la que se han analizado los estudios-talleres de profesionales del ámbito artístico y artesanal.

Las conclusiones que se extraen de esta investigación son que centrándonos en la función original y legítima del centro de trabajo, que es la de trabajar, el espacio primordial al que atender es el asignado a cada uno de los empleados; la necesidad de la desaparición de los formatos y materiales estandarizados; que la ininterrumpida corrección y crítica de uno mismo es un paso hacia el conocimiento de nuestras limitaciones y una herramienta para la superación de los errores; y finalmente, que la nueva relación entre elementos en el recinto, y que causa el desorden de los elementos en el espacio, nos conduce a mejorar nuestra capacidad de diseñar creativamente y de forma novedosa.

RE-abstract.

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El propósito de este estudio es el de conocer cómo invadimos el espacio al desarrollar nuestras actividades profesionales. Esta conquista del lugar en el que trabajamos resulta interesante desde la condición del individuo: no nos movemos de la misma forma, no seguimos los mismos procedimientos de creación. La búsqueda del espacio propio, la individualidad al afrontar una tarea, es lo que me ha llevado a plantearme si los modelos de organización laboral actuales son los idóneos.

Se tiende a ceder un porcentaje mayor del espacio para colaboración grupal, algo favorable ya que evidencia que las empresas son cada vez más conscientes del cambio de la economía y de la conveniencia de trabajar en entornos dinámicos. Sin embargo considero que esta discriminación positiva del colectivo oprime la capacidad de llegar a conocer y desarrollar nuestras propias posibilidades.

Muchas veces caemos en los grupos dejándonos llevar y convirtiéndonos en meras herramientas sin reconocimiento fuera de ellos.

Para conocer cómo otras personas experimentan su condición de individuos al trabajar me he centrado en artistas y otros profesionales creativos y en su forma de manipular, personalizar sus estudios. Además probé mi propia visión en el espacio determinado en el que habito y trabajo, combinando funciones como dormir, dibujar o cambiarme.

Así me he encontrado con que la modificación de los límites viene dada por las actividades y movimientos que se realizan y que el espacio no puede separarse en una programación establecida, sino que el trabajo y lo doméstico acaban produciéndose en simultaneidad. También que la desaparición de los formatos y materiales estandarizados en el proceso y la ininterrumpida revisión del material elaborado son acciones que impulsan el aprendizaje personal.

Estas conclusiones podrían ser aplicables en centros laborales, de manera que se pueda compaginar la libertad de identificarse desde el espacio y las ideas propias. Así se formarían equipos en los que los miembros integrantes tendrían un pensamiento característico, equipos imposibles de reproducir.

XI. abstract.

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El propósito de este proyecto casa_taller es conocer cómo nos movemos, atacamos los espacios en la realización de actividades profesionales. Esta lucha sobre conquistar o ser conquistado por tu lugar de trabajo resulta interesante analizándola desde la condición de persona: la invasión del taller o de que éste tome parte de la obra. Esa búsqueda del espacio propio, la individualidad afrontando una tarea, es lo que me ha llevado a desarrollar esta investigación.

La organización actual tiende a ceder un porcentaje mayor del espacio para colaboración grupal, algo favorable ya que evidencia el cambio de la economía y de la conveniencia de tener entorno dinámico. Sin embargo considero que esta discriminación positiva del colectivo oprime nuestra capacidad de trabajar individualmente.

En la casa no existe el “grupo”. Este problema aparece sustituido por los condicionantes de soledad y aislamiento. Planteamientos que implican la ininterrumpida inmersión en la labor y la exposición de los resultados.

Para el estudio he rastreado personas del entorno profesional de la pintura y ver su condición de individuos. Además experimento mi propia visión en el volumen determinado en el que habito, en la combinación de funciones como dormir, dibujar o cambiarme.

Así he encontrado que este espacio no puede separarse en una programación establecida: las actividades acaban entrelazándose y produciéndose en simultaneidad. También que esta constante revisión impulsa el crecimiento de la persona según su aprendido entendimiento.

Estas aportaciones podrían introducirse en la nueva distribución de los centros laborales, compaginando la libertad de identificarse desde su espacio, en los equipos en los que participa.